28 julio, 2014 en Novedades

Al servicio del turista

La Asociación Hotelera Gastronómica Córdoba informa que la presidente de la Filial, Cristina Oddone, fue entrevistada por periodistas del diario La Voz del Interior. A continuación el texto completo publicado en la sección Economía & Negocios el pasado 27 de julio.

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Como contadora y miembro del sector hotelero, la convocaron sus pares hace más de 25 años para ayudar con un reclamo sobre una tasa que implementó el entonces intendente de Córdoba, Ramón Mestre. Desde entonces, la actividad gremial empresaria la atrapó y en todos estos años no dejó nunca de participar.
Primero, en distintos cargos en la Asociación Hotelera Gastronómica Córdoba, de la cual es flamante presidenta (lo había sido años anteriores); pero también en la Cámara de Hoteles, la de Turismo, como representante del sector privado en la Agencia Córdoba Turismo y en la Federación nacional (Fehgra). La Asociación abarca a toda la provincia, con excepción de La Falda, Carlos Paz, Río Cuarto y Calamuchita.

–Parece que fue una primera experiencia positiva, para seguir representando al sector en estos 25 años.
–Fue una experiencia interesante porque Mestre no era una persona que cambiara fácil de opinión, pero si era lógico el planteo lo solucionaba en el acto. En ese momento querían poner un mínimo por habitación tan alto, que era como un máximo. A partir de ahí, me ocupé de todo lo que tiene que ver con los impuestos y el tema de costos.

–Justamente, ahora hay quejas de hoteleros por una tasa que se les aplica por tener un televisor.
–El tema de los derechos intelectuales es uno por el que trabajamos arduamente. Por el hecho de tener un televisor en una habitación o en un bar o restaurante, hay que pagar seis tasas de seis organizaciones distintas. Eso incrementa muchísimo los costos. Reconocemos que los autores tienen derecho pero nosotros ya pagamos el cable. Tratamos es hacer convenios para que lleguen a montos más lógicos. Esto incrementa mucho nuestros costos.

–Hablando de costos, ¿cuáles son los que más influyen en el sector hotelero?
–Son varios, pero el 21 por ciento de IVA es muy grande en nuestra actividad, porque nuestro principal insumo es la mano de obra. En muchos países hay una tasa diferencial de IVA al turismo y en otros lados hay exención al turista. Hoy pagamos más de la mitad de lo que producimos en impuestos.

–¿Y esos costos se pueden trasladar a las tarifas?
–Según Trivago, el buscador internacional más importante, la provincia de Córdoba tiene la tarifa hotelera más baja a nivel mundial (766 pesos). Y en la ciudad es aún más baja. Ahora hay un aumento salarial del 35 por ciento hasta el año que viene y los precios los hemos subido, con suerte, un 30 por ciento en los últimos tres años.

–Es difícil mantener la rentabilidad así.
–Sí. Hoy, el sector atraviesa un desafío muy importante. Porque todos hablan de ocupación pero, en realidad, hay que hablar de rentabilidad o de ocupación en relación a lo que se está cobrando.

–¿Y por qué no se ajustan?
–Una habitación que un día no se ocupa no se puede recuperar al día siguiente, entonces, muchas veces la variable de ajuste es bajar la tarifa. La realidad marca que hoy, con las tarifas que tenemos en Córdoba ningún hotel puede ser rentable, en ninguna categoría. Y las categorías que están más presionadas son las más bajas.

–¿Córdoba siempre fue el lugar más barato del país?
–No, a Córdoba la alteró la existencia de la ley 7.232 (de desgravación turística, de hace más de 30 años) que, si bien tuvo su razón de existir, al haber permanecido tanto tiempo ha tergiversado la oferta. Hoy tenemos hoteles de tres estrellas que, en realidad, son de cuatro o de cinco pero están así por ajustarse a la ley y, a la vez, tenemos en la ciudad una sobreoferta hotelera muy importante.

–Entonces, no hacen falta más hoteles.
–La Provincia de Córdoba necesita más bien mejorar la oferta que existe antes que crear otra nueva. Porque si no logramos esto hay un subsector que se va quedando en el tiempo y cada vez es más difícil remontar.

–¿Qué necesita para mejorar?
–A Córdoba le falta otro tipo de infraestructura: la última ruta que se terminó en los últimos 30 años es la 9 y sólo hacia Buenos Aires y Rosario, pero no para el norte. En la oferta aérea hoy tenemos casi la misma cantidad de vuelos que hace 20 años. Además, por los accesos, si bien somos una de las primeras ciudades en congresos y convenciones, otras que antes no existían en esto, como Mar del Plata, ahora compiten muy fuerte en congresos.

–¿La sobreoferta es sólo hotelera, o en todos los formatos?
–Acá hay otro problema, que es la oferta informal de departamentos temporarios, que está casi siendo equiparada a la oferta formal. Si tengo que competir en precio con alguien que paga luz y gas de casa de familia, no paga IVA ni Ingresos Brutos, abona el sueldo de una empleada doméstica en vez de una mucama de hotel… Pedimos igualdad de condiciones: que todos estemos subvencionados, que nadie pague IVA o que quien se dedica a alquilar por día tenga que pagar IVA igual que nosotros.
 
–Hablemos de los visitantes. ¿Córdoba es un lugar de turismo interno o puede captar el internacional?
–No, el turismo internacional es mínimo. Hay muchos chicos que vienen a estudiar una carrera universitaria, pero no un movimiento turístico. Uno va a Buenos Aires al shopping y escucha brasileños, chilenos, europeos; en Córdoba, no.

–Pero hubo intentos…
–Se hicieron muchos intentos con Chile, con Uruguay. Lo que pasa es que, con una tarifa aérea igual para conocer Buenos Aires y Córdoba es indudable que van allá. Nosotros nos tenemos que ubicar en lo que somos. Somos una ciudad docta, que puede trabajar mucho en congresos, pero el turista extranjero, que viene de tan lejos con tiempo limitado y con tantos recursos turísticos en el país, Córdoba puede recibir una mínima parte.

–Pero es un destino atractivo para los visitantes locales.
–La ciudad tienen mucho para ofrecer, además de la parte del patrimonio de la humanidad, está su ubicación; un día se puede ir a conocer un valle, otro día otro, a 40 o 50 kilómetros. Haciendo epicentro en Córdoba se puede conocer mucho. Desde la Provincia se están haciendo cosas, como traer a Los Pumas, o al Cirque du Soleil que atrajo muchísimas visitas. La Municipalidad, por primera vez en muchos años, tiene un presupuesto para Turismo.

–¿Cómo se dedicó a la hotelería?
–Empecé hace muchos años y sigo con el Hotel del Sol y el Hotel del Boulevard, en la ciudad. Mi suegro tenía hoteles en Miramar y cuando vino a Córdoba ingresé en esto. Es una actividad familiar. Aquí hay muchos hoteles que son familiares. Yo digo que hotelero se nace, después uno se puede mejorar.

–Es una especie de vocación.
–Es mucho servicio y es permanente. Son los 365 días del año y las 24 horas. La mayoría de la gente que invierte en hoteles es porque les gusta la actividad y sienten que la recepción es el living de su casa y les gusta a atender a la gente.

–Volviendo a la coyuntura, ¿cómo evalúa la temporada invernal?
–Si uno compara las vacaciones de julio del año pasado y las de este año, la caída ha sido muy importante. No hemos logrado superar el 60 por ciento de ocupación, pese a que en la ciudad, es la temporada más alta. El Mundial, por un lado, y la situación económica, por el otro (todos los argentinos estamos pensando qué va a pasar), han hecho que la gente haya disminuido las vacaciones.

–¿Estaba dentro de lo previsto?
–Se venía viendo desde Semana Santa, pero se estimaba que después del Mundial iba a repuntar, pero no fue así. La estructura de costos del empresario es un problema. L