17 octubre, 2016 en Novedades

FEHGRA participó en el 52° Coloquio Anual de IDEA «Puentes hacia el Futuro»

Organizado en Mar del Plata del 12 al 14 de octubre, el encuentro reunió a los dirigentes de los sectores relevantes del ámbito nacional e internacional, público y privado. Estuvo presente Roberto Brunello, presidente de FEHGRA.

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El objetivo del Coloquio es el tratamiento estratégico de las grandes cuestiones nacionales que preocupan e interesan al empresariado.

El acto de apertura de esta edición estuvo a cargo del presidente de la Nación, Mauricio Macri, quien se refirió a las posibilidades de impulsar la actividad turística. Dijo: “Podemos desarrollar el turismo, como lo ha hecho Australia, que se encuentra en la misma latitud de la Argentina y recibe el triple de turistas extranjeros. Aquí, podemos trabajar en conjunto con Chile para combinar la oferta turística de los dos países, como exportación de servicios de valor agregado”.

A su vez, entre otros conceptos, expresó:

• Quiero compartir con ustedes, para darnos ánimo, las 30 medidas adoptadas hasta ahora. Entre ellas, el fin del cepo cambiario, de las retenciones y del default; la tarifa social; la reparación histórica para jubilados y pensionados; la extensión y ampliación de la Asignación Universal por Hijo y las asignaciones familiares; 3.000 jardines para chicos de 3 años; devolución del IVA en compras de la canasta básica; el programa ‘El Estado en tu barrio’; el acceso a Internet móvil en 1.300 ciudades; 500.000 smartphones con 4G; el acuerdo federal para la lucha contra el narcotráfico firmado con todos los gobernadores y el Plan de Infraestructura más importante de nuestra historia.

• Todas estas cosas pasaron este año. Y también tuvimos anuncios de nuevas inversiones por 48.000 millones de dólares de aquí a 2019, que significa un fuerte compromiso del sector empresario con el futuro de la Argentina.

• Lo más importante que hemos logrado es reconstruir un clima de sana convivencia, sin agresiones y sin que nadie se sienta el dueño de la verdad; poniendo la verdad por delante para cruzar ese puente hacia el futuro.

• Tenemos una agenda de corto plazo accesible, que pasa por duplicar la producción de alimentos; desarrollar la minería sustentable -como lo hace Chile- que puede exportar tanto como el agro; los hidrocarburos no convencionales y las energías renovables.

• El principal desafío es que todos tengamos la obsesión por la productividad. Como les digo a los compañeros gremialistas, el general Perón decía que la productividad era la “estrella polar” del país.

• El Estado debe dar los primeros pasos y los más eficientes. No puede ser una carga; debe ser un facilitador. Por eso, lanzamos el plan de infraestructura y tratamos de reducir y simplificar impuestos para hacerlos más eficientes. Debemos recrear la carrera pública y que valga formarse en el Estado. Y que las empresas ofrezcan a los argentinos mejores productos y mejores precios.

• Hay que volver a meterse en las fábricas para bajar costos y prepararse para competir en el mundo. Somos todos socios para conseguir empleos de calidad.; que haya más “unicornios” y que sus creadores se queden en el país.

• El otro desafío es la educación. No hay que ahondar la fractura entre los que pueden y los que no la pueden pagar. La evaluación de la calidad educativa, como la prueba “Educar”, forma parte de la necesidad de decirnos la verdad.

• Necesitamos madurez en los dirigentes sindicales. Por eso, hemos convocado a la mesa de la producción y el trabajo, donde hay espacio para dialogar sector por sector y esperamos que muchas mesas se desprendan de esa mesa.

• Este desafío nos tiene que convocar a todos. El país es nuestra casa y la recibimos muy deteriorada. En 2017, vamos a volver a crecer y ésa es una noticia maravillosa.

• Pero, si entendemos que el país es la casa de todos, no debemos depender sólo del Presidente sino de lo que aportamos cada uno de los argentinos.

• Ustedes (los empresarios) como líderes deben asumir ese compromiso. No sólo les pido entusiasmo, ganas, capacidad y talento, sino solidaridad y… ¡corazón!