8 noviembre, 2021 en Novedades

La Declaración de Glasgow: Un Compromiso con una década de Acción Climática en el Turismo

Las emisiones de CO2 del turismo crecieron al menos un 60% entre 2005 y 2016. La contaminación, la pérdida de la diversidad, el aumento del nivel del mar y fenómenos climatológicos adversos amenazan a las comunidades. A continuación, se comparte la Declaración que propone un plan de acción coordinado.

Declaración de Glasgow

Hace tiempo que sabemos que nuestra dependencia de los combustibles fósiles, el uso insostenible del territorio y unos patrones de consumo desmedido están en el origen del cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. En los últimos tiempos, la pandemia por COVID-19 ha incrementado nuestra sensibilización respecto a la conexión entre estos impactos y sus riesgos para la salud humana. Reequilibrar nuestra relación con la naturaleza es esencial para regenerar tanto su salud ecológica como nuestro bienestar personal, social y económico. Es también esencial para el turismo, que depende de unos ecosistemas llenos de vida y nos conecta con ellos. Restaurar los entornos naturales –y nuestra relación con ellos– será clave para que el sector se recupere de la pandemia, así como para garantizar su prosperidad en el futuro y su resiliencia.

Declaramos nuestro compromiso común de unir a todos los agentes para transformar el turismo y hacer que contribuya de manera efectiva a la acción por el clima. Apoyamos el compromiso mundial de reducir a la mitad las emisiones para 2030 y de alcanzar la neutralidad climática a la mayor brevedad posible, y siempre antes de 2050.

Alinearemos sistemáticamente nuestras acciones con las últimas recomendaciones científicas, para cerciorarnos de que nuestro enfoque sea coherente con el objetivo de que, para 2100, las temperaturas no suban más de 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales.

Según el último estudio de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Foro Internacional del Transporte (ITF por su sigla inglesa), las emisiones de CO2 del turismo crecieron al menos un 60% entre 2005 y 2016, siendo el transporte, en 2016, el causante del 5% de las emisiones mundiales de CO2. Salvo que aceleremos la descarbonización, las emisiones de CO2 del sector podrían aumentar un 25% o más de aquí a 2030, en comparación con 2016. Tal como se expone en la Visión de One Planet para una recuperación responsable del turismo de la crisis de la COVID-19, comprometernos y planificar una recuperación verde nos ofrece una oportunidad única para transformar el sector en consonancia con los objetivos del Acuerdo de París.

Si somos capaces de conseguir pronto que la forma en que ofrecemos experiencias a los visitantes deje de generar emisiones y consumir grandes volúmenes de materiales y, en lugar de eso, priorizamos el bienestar de las comunidades y de los ecosistemas, el turismo puede liderar la transformación hacia un futuro de bajas emisiones de carbono. La alternativa es agravar la vulnerabilidad. El cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad ponen en peligro la mayor parte de las actividades turísticas. El aumento del nivel del mar, la mayor frecuencia de las inundaciones y otros fenómenos meteorológicos adversos amenazan en todas partes los medios de vida de las comunidades, desde las infraestructuras y las cadenas de suministro hasta la seguridad alimentaria.

Los impactos del cambio climático afectan más duramente a los grupos subrepresentados y vulnerables, como las mujeres, las comunidades indígenas, las personas que viven con una discapacidad, los pequeños Estados insulares. Una transformación justa e inclusiva del turismo debe priorizar sus voces y necesidades, así como las de las generaciones más jóvenes que, de no hacerlo, pagarán el precio de nuestra inacción.

Una transición justa a la neutralidad climática antes de 2050 solo será posible si la recuperación del turismo acelera la adopción de modalidades de producción y consumo sostenibles, y redefine nuestro éxito futuro para considerar no solo el valor económico, sino la regeneración de los ecosistemas, la biodiversidad y las comunidades.

Esta declaración tiene el propósito de liderar y armonizar la acción climática de todos los agentes del turismo, incluidas las entidades gubernamentales e institucionales, los donantes y las instituciones financieras, las organizaciones internacionales, la sociedad civil, el sector privado y los círculos académicos.

Como firmantes, nos comprometemos a presentar planes de acción por el clima en el plazo de 12 meses a partir de la firma y a llevarlos a la práctica. Si ya tenemos planes, nos comprometemos a actualizarlos o a llevarlos a la práctica en el mismo periodo en consonancia con esta declaración. Nos comprometemos a informar públicamente de los progresos alcanzados en relación con los objetivos a medio y a largo plazo, así como de las medidas adoptadas, al menos una vez al año.

Para cerciorarnos de que la acción por el clima sea coherente en todo el sector turístico, convenimos en cinco vías comunes para nuestros planes:

Medición: Medir y dar a conocer todas las emisiones relacionadas con los viajes y el turismo. Cerciorarnos de que nuestras metodologías y herramientas estén en consonancia con las directrices de la CMNUCC sobre medición, presentación de informes y verificación, y que sean transparentes y accesibles.

Descarbonización: Determinar y cumplir objetivos alineados con la ciencia del clima para acelerar la descarbonización del turismo. Se incluye ahí el transporte, la infraestructura, el alojamiento, las actividades, las comidas y bebidas y la gestión de residuos. Aunque la compensación puede tener un papel secundario, debe ser complementaria a las reducciones reales.

Regeneración: Restaurar y proteger los ecosistemas, afianzando la capacidad de la naturaleza de capturar el carbono, así como salvaguardando la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el suministro de agua. Puesto que una gran parte del turismo se desarrolla en regiones especialmente vulnerables a los impactos del cambio climático, garantizar que el sector pueda apoyar a las comunidades afectadas y en situación de riesgo para mejorar su resiliencia, adaptación y respuesta a los desastres. Ayudar a los visitantes y a las comunidades receptoras a disfrutar de un mejor equilibrio con la naturaleza.

Colaboración: Compartir pruebas de los riesgos y soluciones con todos los agentes y con nuestros huéspedes, y trabajar para asegurarnos de que nuestros planes sean lo más eficaces y coordinados que sea posible. Fortalecer la gobernanza y la capacidad de acción a todos los niveles, inclusive entre las autoridades nacionales y subnacionales, la sociedad civil, las grandes empresas y las pymes, los grupos vulnerables, las comunidades locales y los visitantes.

Financiación: Garantizar que los recursos y la capacidad de las organizaciones sean suficientes para cumplir los objetivos fijados en los planes climáticos, y que se incluya la financiación de la formación, la investigación y la implantación de herramientas fiscales y políticas efectivas cuando sea preciso para acelerar la transición. Nos comprometemos a preparar planes acordes con estas vías para reducir a la mitad las emisiones de carbono del turismo en la próxima década y alcanzar la neutralidad climática lo más pronto posible, y siempre antes de 2050.

https://www.oneplanetnetwork.org/programmes/sustainable-tourism/glasgow-declaration