23 agosto, 2013 en Novedades

Jornada de Transferencia en la Escuela de Dirigentes de FEHGRA

El presidente y el secretario de FEHGRA, Roberto Brunello y Alejandro Moroni, estuvieron a cargo de la tercera Actividad de Transferencia de la Escuela de Dirigentes “Julio Gayá”. Su objetivo es validar la importancia de la formación en el marco del proyecto institucional de la entidad.

Open uri20150504 35738 1y5ldy8?1430783135

En 2014 FEHGRA está llevando a cabo la 6º edición de la Escuela de Dirigentes “Julio Gayá”, propuesta académica que nació para impulsar el fortalecimiento institucional y en la que participan dirigentes empresarios de todo el país. En este marco se desarrollan las Jornadas de Transferencia, cuya finalidad es abordar temáticas relativas a las distintas funciones de la dirigencia empresaria del sector, como el rol de la entidad y de su dirigencia, los valores que la sustentan y el futuro institucional en la visión de sus dirigentes, o el escenario de la actividad a nivel global.
El pasado jueves 12 de junio se desarrolló la tercera Actividad de Transferencia, que estuvo a cargo de dos dirigentes con mucha experiencia en la actividad hotelera y gastronómica y en la dirigencia empresaria del sector: Roberto Brunello, presidente de FEHGRA y ex presidente de la Filial Catamarca; y Alejandro Moroni, secretario de FEHGRA, ex presidente de la Filial Villa Carlos Paz y actual secretario de la Filial Córdoba.
Ambos disertantes comunicaron pensamientos y experiencias personales sobre el comprometido rol que les toca ocupar, y resignificaron la importancia de contar con esta Escuela que brinda instrumentos para que puedan desarrollar la tarea dirigencial con mayor efectividad. Destacaron que la capacitación, ya sea de cuadros operativos, medios, alta gerencia y empresarios como de dirigentes, es indispensable para mejorar.
 
Roberto Brunello enfatizó la necesidad de identificar buenos modelos a seguir: “Tuve la suerte de tener excelentes ejemplos, tanto en mi familia como en la dirigencia empresaria. Hoy, época en la que convivimos con una especie de crisis de credibilidad, debemos estar centrados y mirar puertas para adentro, priorizando siempre nuestros principios, que están por arriba de los códigos. Cuando uno actúa en función de lo que siente, en sintonía con el bien común, que es la base de la tarea que estamos cumpliendo, es difícil que se confunda”. Se refirió a la obligación del dirigente de defender a toda la actividad: “A mí me puede ir muy bien en mis negocios, pero tengo que actuar para defender a todos los empresarios”. También se refirió a la responsabilidad que implica asumir una posición en una organización como FEHGRA: “La tarea que podemos llevar adelante desde nuestras Filiales, emplazadas en nuestras ciudades de origen, es muy diferente al rol que venimos a cumplir en la Federación. Todo es más complejo, y se suma que todas las semanas tenemos que trasladarnos a la ciudad de Buenos Aires, desatendiendo nuestros negocios. Cuando uno asume un compromiso de este tipo tiene que llevarlo adelante con responsabilidad y hasta el final”. En este sentido valoró especialmente el rol de la familia: “Sin el reconocimiento y el apoyo de nuestras familias, esta tarea es impensable. Nuestras pequeñas y medianas empresas no pueden estar acéfalas tres o cuatro días todas las semanas, por eso es vital que nos apoyen”.

Con más de 15 años de experiencia laboral en puestos jerárquicos de una multinacional, Alejandro Moroni tuvo la posibilidad de vivir algunos años en el exterior, en Alemania y en Francia. En 1985 decidió establecerse en Villa Carlos Paz y trasladar sus conocimientos de gerenciamiento a su propia empresa hotelera: “Entonces descubrí que el privado, el dueño de una PyMe, no puede avanzar en todas las áreas como se propone porque, por ejemplo, las decisiones del sector público impactan decididamente sobre su negocio. Personalmente tenía conocimiento sobre control de calidad, sistemas de gestión, y otras áreas que incluso en este sector aun no se aplicaban. Pero observé que para mejorar las condiciones, tenía que dedicarle una parte de mi tiempo a la dirigencia, que está orientada hacia todo el sector”. Durante seis años fue presidente en la Filial Villa Carlos Paz, después se integró a la Agencia Córdoba Turismo, y ahora participa en la Filial Córdoba y en FEHGRA: “Son tiempos difíciles, hay que poner pasión, ganas, trabajo, compromiso, seguridad. Uno siente que acá está en las ligas mayores porque muchas veces es necesario tomar decisiones representando a 50.000 establecimientos y 500.000 empleados, pero esta es la condición”.
Con un pasado común en lo deportivo, ambos corrieron carreras de autos en su juventud, Roberto Brunello y Alejandro Moroni se refirieron al recambio de la dirigencia, al ingreso de cuadros jóvenes, a la relación público privado, a las políticas de largo plazo que inciden en la actividad, entre otros temas.
La Jornada se caracterizó por el productivo intercambio con los participantes, que repreguntaron y reflexionaron sobre las distintas aristas del tema.

La promoción 2014 está integrada por 33 empresarios de las Filiales de Bahía Blanca, Bariloche, Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Colón, Corrientes, Gualeguaychú, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Posadas, Neuquén, Pinamar, Puerto Iguazú, Puerto Madryn, Rafaela, Río Gallegos, Salta, San Nicolás, Santa Fe, Tandil, Tierra del Fuego, Valle de Punilla La Falda y Villa Gesell.
La Escuela de Dirigentes es un viejo anhelo de la Federación, que se desarrolló en  conjunto con la USAL. Lleva el nombre de un destacado dirigente argentino, Julio Gayá, ex presidente de FEHGRA y de la Filial Santa Fe, y uno de los precursores de la capacitación de dirigentes en la actividad hotelera gastronómica.
La modalidad de cursado propone un encuentro mensual de dos jornadas intensivas. En total son 112 horas de dictado, más actividades virtuales con seguimiento a través de una plataforma web.